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RUMANÍA
Lunes 14 de Diciembre de 2009: BUCAREST | Lunes 14 de Diciembre de 2009: BUCAREST |
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| Escrito por Yelda | |
| domingo, 11 de abril de 2010 | |
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Por la mañana quedamos con Jose para cambiarnos de parking, ya que al comenzar la semana lo necesitaban los empleados. Pero sin dejar de pensar en ningún momento por nosotros, nos buscó sitio en la obra de Tomás y David, que aunque quedaba más alejado del centro, al menos estaríamos vigilados todo el día. Así pues nos llevó hasta allí y nos dejó en manos de Tomás, David y demás personal de la obra, que por cierto, nos acogieron estupendamente. Nos enseñaron las oficinas y el proyecto que estaban realizando, con lo que por unos instantes, Rafa se vio identificado con el puesto de trabajo y todo lo que el conlleva. De nuevo, una mesa con mucha documentación, un ordenador, dos teléfonos, el fijo y el móvil, el personal de la obra, los contratistas, los compañeros, las máquinas, los planos, los presupuestos, las inclemencias del tiempo etc., etc. pero para compensar la dura vuelta que le espera, también recordó la satisfacción de volver a construir y de disfrutar con su profesión. En fin, nos ubicaron perfectamente en medio de toda esta obra, hasta recargamos agua y en unos minutos nos dispusimos para tomar un taxi que nos llevara al centro de la ciudad y comenzar nuestra visita a Bucarest. Nos apeamos en el Palatul Parlamentului, que es el mayor palacio del mundo después del Pentágono. También es la plasmación en piedra del sueño faraónico de Ceauşescu, dicen que quería tener a los funcionarios más importantes bajo su control directo. Y como efecto contrario muchos rumanos se resisten a apreciar lo que vale el edificio, pues aún está vivo el recuerdo de los sufrimientos pasados por la construcción del sueño perverso que este edificio simbolizaba. El paso de Ceauşescu por este país no ha dejado indiferente a nadie y ahora más que nunca se habla de ello, se recuerda y a la vez se quiere olvidar. Bien, pues aquí, en torno al grandioso edificio de la Casa del Pueblo, actual Parlamento, comienza el nuevo barrio que se construyo en la década de los ochenta, aunque el catastrófico terremoto del año 1977 también contribuyó al cambio de aspecto de Bucarest. Y a decir verdad, se nota que las dificultades económicas de los últimos 15 años han impedido posteriores intervenciones urbanísticas. Al caminar por la zona se aprecia claramente lo que se pretendía hacer y lo que había realmente, no encajan los grandes edificios del Bulevardul Unirii con las casas que quedan a sus espaldas. Esta avenida tiene unos 4 km de longitud y para su construcción hubo que demoler un tercio del casco antiguo, es por lo que digo que paseando por ella se aprecia fácilmente este contraste. Y nos recuerda, como así es, al periodo de imitación del constructivismo soviético en su versión estalinista. Como detalle del mismo comentar que en el Parlamento hay además de unos 440 despachos, misteriosos subterráneos que llevan a un búnker antinuclear. Pero lo que más se comenta de su interior son el cristal y el mármol nacionales con los que está casi totalmente recubierto el edificio. Sin embargo lo que más nos gustó fue simplemente la vista de todo el Bulevardul Unirii que desde una de sus salas pudimos contemplar. ¡Y no digo nada más!.Bueno sí, que llama mucho la atención las fuentes que hay en la zona verde central de la avenida que divide el sentido del caótico tráfico y que no armonizan muy bien con el entorno. Así como las iglesias, que han quedado escondidas entre los monumentales edificios y que apenas se pueden apreciar. El tiempo aunque con muchísimo frío ha estado genial, todo el día acompañados por un sol que se agradecía bastante y que nos animaba a continuar paseando por la ciudad. Al anochecer tomamos de nuevo un taxi que nos llevó a la obra y con muchísimo cuidado con los perros vigilantes pudimos entrar en la autocaravana sanos y salvos. Este es realmente el único peligro que estamos viviendo en Rumanía, los perros callejeros. Aunque los de aquí están mimados por los trabajadores de la obra, yo especialmente no me fio de ninguno. ¡Y es que ladran y se te acercan con pocas ganas de hacer amigos!, lógico a nosotros no nos conocen. Mañana nos miraran con otra cara cuando estemos acompañados por Tomás, David u otros compañeros. |
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| Modificado el ( domingo, 11 de abril de 2010 ) |
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