OOPS. Your Flash player is missing or outdated.Click here to update your player so you can see this content.
You are here: Inicio arrow Diario de Ruta arrow RUMANÍA arrow Martes 15 de Diciembre de 2009: BUCAREST
Martes 15 de Diciembre de 2009: BUCAREST Imprimir E-Mail
Escrito por Yelda   
domingo, 11 de abril de 2010

¡¡¡¡Si no lo vemos, no lo creemos!!!! Hemos amanecido cubiertos por unos cuantos centímetros de nieve, todo está nevado, es increíble, sólo hay nieve por todas partes. Ya nos lo comentaron ayer, que este tiempo no era normal, que Bucarest en estas fechas ya está más que nevada, y sin embargo hasta esta noche no ha habido ni rastro de ella, ha sido la primera nevada de la temporada. Se prevé que a partir de ahora no va haber más tregua. ¡!!Ya no va a parar de nevar!!! Esto es alucinante, ayer con sol y hoy todo blanco, es precioso.Bueno, los compañeros de la obra nos advierten que los perros con este tiempo,  se vuelven un poco más acosadores, sobre todo los de la ciudad que quizás tengan más hambre o menos comida que compartir, que al fin y al cabo es lo mismo. Se agradece la información, pero ¿ahora qué hago yo? Bueno, estaré todo el día agarrada al brazo de Rafa, así él me protegerá. Con estas precauciones nos equipamos y tomamos un taxi para dirigirnos al centro, tarea que no nos resulto nada fácil debido al caos que se había formado en la ciudad, tardamos 1 hora en llegar y aún así tuvimos suerte de encontrar uno.

Nos dejó en la Bulevardul Brătianu, una gran avenida que va desde la plaza de la Unión a la de la Universidad y que delimita lo poco que queda del casco antiguo. Al bajar del taxi no pude evitar la emoción, el viento, la nieve, la ciudad totalmente blanca, el caos del tráfico. Y lo único que se me ocurrió fue gritar, cantar y sentirme feliz por la situación. Rafa mientras contemplaba el escenario para ver cómo íbamos a hacer una visita a la ciudad en estas condiciones. La verdad que bastante dificultosa para caminar, manejar la guía, hacer fotos orientarnos y encontrar nuestros objetivos. Es más, ya en el taxi habíamos decidido que hoy será nuestro último día en Bucarest, el tiempo no nos favorece y hasta podemos quedar atrapados en la obra, si el camino sigue nevado y se forma hielo. En estas condiciones es muy fácil patinar y la autocaravana no tiene precisamente neumáticos de nieve, es más los que tenemos están ya bastante gastados. En resumidas cuentas, hoy tenemos que aprovechar bien el día pues mañana partimos para otro destino.

Comenzamos nuestro recorrido subiendo a la explanada panorámica donde se levanta la iglesia y el palacio del Patriarca ortodoxo rumano. Del Palatul Patriarhiei sólo pudimos observar el águila de Valaquia que corona la cúpula, pues estaba cubierto por restauración. Pero la  Biserica Patriarhiei, es muy original con sus 4 torres cilíndricas y  de planta trilobulada, su interior nos pareció muy acogedor, sobre todo por el frío que hacía en la calle. Volvimos a fotografiarnos en las típicas fuentes del Bulevardul Unirii para compararlas con el día de ayer, en las que faltaba toda esta cantidad de nieve que ahora se puede observar. Es el mismo lugar, casi en el mismo momento y sin embargo parece otra ciudad. Es alucinante el encanto que la nieve proporciona en cualquiera de estos rincones.

Curiosamente Bucarest que está situada en la llanura de Valaquia, la bañan dos ríos, uno pasa por el centro, el Dâmbovița, y el otro, el Colentina,  alimenta a los 12 lagos artificiales que hay en los barrios del norte. Nos parece que éste es otro de los encantos de una ciudad, el río y sus orillas. En esta ocasión lo estamos disfrutando también cubiertas por la nieve y con este inesperado ambiente gélido. Por cierto, mantuvimos el tipo recorriendo la ciudad hasta el anochecer y después, el cuerpo nos suplicó un poco de calor, de descanso y de comida, todo ello lo encontramos en un acogedor local que con grandes ventanales nos permitía seguir pendientes de lo que en la calle se vivía.  La gente patinando, otros menos habilidosos resbalándose, los niños deslizándose con cualquier objeto que sirviera de trineo, las motos haciendo sus pinitos y nosotros recuperando el aliento y observando todo aquello.

Pero el día no acababa aquí, cuando comenzamos a recuperar la temperatura corporal, volvimos a la calle y continuamos nuestro recorrido. Ya de noche pero con más encanto aún si cabe. Nos pusimos en marcha hacia la Calea Victoriei, la calle más cargada de historia de Bucarest por sus monumentos, museos y palacios. Como el Muzeul National de Istorie a României, el Cercul Militar National que es un monumental edificio construido en 1912 según el modelo del neoclasicismo francés, el teatro Constantin Tănase y el teatral Odeon, el palacio de Correos y Telégrafos, el hotel Capşa, etc. En seguida salimos a la Piata Revolutiei, así llamada por haber sido el corazón de los enfrentamientos que provocaron la caída del régimen de Ceauşescu en el año 1989. Desde ella se ve el palacio del Senado de la República que en la época socialista fue la sede del comité central del partido comunista y desde donde Nicalae y Elena Ceauşescu huyeron en helicóptero el día 22 de diciembre, aunque nos les sirvió de mucho ya que fueron capturados al poco tiempo en  Târgovişte. Fueron enjuiciados por un tribunal militar creado ex-profeso bajo los cargos de genocidio, daños a la economía nacional y abuso del poder para ejecutar acciones militares contra el pueblo rumano. Hallados culpables de todos los cargos, fueron ejecutados el 25 de diciembre de 1989. Rumania fue el único país del Bloque del Este donde la transición desde el Estado socialista a uno de mercado implicó la ejecución de los líderes del país.

Esta plaza está cargada de recuerdos así como el monumento a Iuliu Maniu, el primer ministro del Partido Democrático, muerto en las cárceles comunistas, sentado, pero no sometido a la dictadura. Y un sobrio triangulo en forma de obelisco hace de monumento a los Caídos de la Revolución. Más adelante, justo en el hotel Hilton,  nos encontramos de nuevo al Ateneul Român, uno de los símbolos de la ciudad, el palacio es llamativo porque tiene planta circular y está precedido por un pórtico jónico; se observa también la estatua que se alza del poeta nacional rumano Mihai Eminescu. Y según dicen con un aforo de más de  1000 espectadores. Sin duda la iluminación lo hace bastante atractivo.

Con este recorrido hemos podido memorar la historia más reciente de Bucarest y hemos podido comprender un poco mejor los valores y sentimientos de los rumanos. De todo ello y mucho más pudimos conversar con Jose en nuestro encuentro de despedida, nos reunimos en su casa que queda cerca de la zona. Pero cuando de nuevo nos invitó a salir a cenar, nos tuvimos que negar por no demorar mucho nuestra llegada a la obra, ya que yo empezaba a preocuparme por el recibimiento que nos dieran los perros. Así pues, con el calor que Jose nos ha dado en estos días nos despedimos hasta el próximo encuentro que sin duda procuraremos tener. ¡Muchas gracias Jose por tu hospitalidad, tu trato y amistad! Confiamos en poder corresponderte en la más mínima ocasión que se presente. ¡Hasta otra! Me ha encantado conocerte.

Modificado el ( domingo, 11 de abril de 2010 )
 
< Anterior   Siguiente >